Cátedra A

Premio al periodismo político y de espectáculos

Hay periodistas que se quejan de que la academia no entiende muy bien lo que hacen. Es que muchas veces las investigaciones están más preocupadas por comprobar teorías que por entender personas. Yo tuve la suerte de que investigar el periodismo me enseñara periodismo porque al leer las mejores notas de todo el mundo y tener la fortuna de hablar con sus autores aprendí muchísimo. Fui afortunada también de que se trata de una profesión que está cambiando muchísimo, y hay mucho margen para la experimentación y para proponer caminos alternativos para hacer periodismo.

Por si fuera poco, este año pude convertir en artículos en un medio que prohija el periodismo de largo aliento, ese que permite sumergirse en las profundidades de un tema como Anfibia, dos personajes que me atraparon por su impacto social.  No puedo más que agradecer que, además, las dos piezas fueran reconocidas con sendos primeros premios en la edición 2019 de ADEPA.

La nota reconocida en la categoría Periodismo Político fue sobre Agustín Fernández, un influencer de maquillaje que devino un ejemplo de emprendedorismo latinoamericano. Se llamó «Los influencers de Bolsonaro» porque explica también el impacto que tuvieron ciertos personajes ajenos a la campaña política en los resultados de las elecciones de Brasil. Y permite entender un poco más el peso de las redes sociales en los procesos electorales, más lejos de la explicación fácil de la manipulación por Facebook, y más cerca de la participación de personas antes poco escuchadas. En su producción usé una técnica poco explorada pero muy provechosa: investigué en profundidad las publicaciones sociales del personaje central, más allá de sus declaraciones. La profundidad con que llegué a conocer su vida no es posible lograrla en una entrevista personal, ni en dos. El artículo fue además replicado por el eldiario.es de España con el título «El maquillador gay y los influencers de Bolsonaro».

La nota reconocida en la categoría Información general y espectáculos la escribimos con Alejandro Seselovsky, con quien compartimos nuestra devoción por los personajes populares, especialmente cuando son incomprendidos o subestimados por la opinión ilustrada. Con la generosidad de los periodistas que priorizan ir lo más lejos que permita el tema a la vetusta categoría de «exclusiva», Alejandro me invitó a sumarme a la crónica. Él trabajó en indagar a la persona. Yo en encontrar claves de contexto para explicarlas. Así llegamos a «Alternativa Showmatch».

Las dos notas fueron bellamente ilustradas con el arte de María Elizagaray Estrada. Y dirigidas por la mirada perspicaz de Ezequiel Fernández y Tomás Pérez Vizzon, editores como hay pocos.

Gracias a tanta gente que me sigue enseñando periodismo y permitiéndome experimentar en una profesión hermosa. Y gracias ADEPA y a los colegas del jurado por este reconocimiento que invita a seguir intentando periodismo.

Salir de la versión móvil